La reliquia virtuosa. Parte I, Ramiro Ávila

31 de enero - 28 de marzo de 2025
jueves a viernes, 15h-19h y sábado, 11h-15h

Calle Mexicaltzingo 1343, Americana 44160 Guadalajara, Jal.

[ES]

Esta exposición presenta una de las primeras entregas de Raíz de fuego, un proyecto en desarrollo que consiste en la creación de un videojuego ficticio. En este universo paralelo, el artista se convierte en el protagonista de un videojuego de aventura que opera como un dispositivo de transformación simbólica: un sistema en el que las experiencias vitales, los afectos y los conflictos se procesan y se transmutan en imágenes, acciones y estructuras que dan forma a un nuevo mundo.

El proyecto comenzó con la intención de traducir la práctica del dibujo hacia la escultura. Dicha exploración gráfica se centraba en el diseño de sigilos, símbolos mágicos creados a partir de una intención o deseo específico, utilizados en el ocultismo y la magia para manifestar propósitos como la protección, la atracción o el sellado de secretos. Los sigilos funcionan como una “firma” pictórica que se carga de energía para activarse. Pueden adoptar la forma de dibujos abstractos, combinaciones de letras o diseños que concentran la voluntad con el fin de producir un resultado determinado.

El primer sigilo que realiza este tránsito del dibujo a la escultura es el Sigilo de la virtud. Su diseño se inspira en la técnica de Acción Opuesta, un método de regulación emocional perteneciente a la Terapia Dialéctico-Conductual (DBT). Esta técnica consiste en actuar deliberadamente de manera contraria al impulso generado por una emoción intensa, especialmente cuando esta no resulta útil o justificada, con el objetivo de modificar su intensidad o reorientarla hacia una respuesta más adaptativa. La escultura adopta la forma de un espiral en referencia a la inercia, y su nombre plantea la virtud como una potencia capaz de encauzar la virtualidad de las posibilidades hacia una tendencia positiva.

Esta reliquia mantiene una correspondencia elemental con el fuego. Su mantra enuncia: “Es mi voluntad quien convierte lo virtual en virtud”. Desde la medicina tradicional china, se considera que la fuerza vital surge del estómago; esta noción inspiró la concepción del sitio sagrado que resguarda la reliquia: el Valle del Altar Humeante, un lugar ficticio que combina el paisaje del volcán El Ceboruco y del Foro del Mirador de la Barranca de Huentitán.

El artista llegó a la conclusión de que la escultura debía habitar su propio universo, lo que detonó la creación de una narrativa en la que la pieza se transforma en una reliquia poderosa emisora del poder de la virtud. A través del video y el performance, y recurriendo a la lógica visual de las cinemáticas de los videojuegos, el artista presenta el viaje de un héroe que se integra a un grupo de sacerdotisas que rinden culto a el sigilo. Junto a ellas, emprende la misión de recolectar la reliquia y acceder a su poder mediante un ritual ejecutado en conjunto.

Créditos:
El video fue codirigido por Angélica Martínez y Ramiro Ávila. La dirección de cámara y la edición estuvieron a cargo de Wycho Mojica, con la asistencia de Luis Jaime Hernández. La música fue compuesta por IRENE y Ramiro Ávila. El vestuario fue realizado por Vico Gutiérrez y Ramiro Ávila. Las sacerdotisas fueron interpretadas por Bernardo Agramón, Agustín Arce, Edgar Cobián, Vico Gutiérrez, Miriam Hernández, Natalia Levy, Kumo Prisma, Eduardo Lugo, Montaña Bodega, Olivia Ramírez, Max Ruelas y Rodrigo Santoscoy.
Proyecto desarrollado con el apoyo del Programa de Estímulo a la Creación y Desarrollo Artístico (PECDA) Jalisco 2024.

Agradecimientos:
A todas las personas involucradas por su apoyo, así como a Alma Saladin, Angelina Fernández, Charlotte Prisma, Marco Rountree, María Álvarez del Castillo, Michael Peña, Paulina Ascencio, Paulina Martínez, Raul Rebolledo y Saul Becerra.

 

[EN]

This exhibition presents one of the first installments of Raíz de fuego (Root of Fire), an ongoing project that involves the creation of a fictional video game. In this parallel universe, the artist becomes the protagonist of an adventure video game that functions as a device for symbolic transformation: a system in which life experiences, emotions, and conflicts are processed and transmuted into images, actions, and structures that shape a new world.

The project began with the intention of translating the practice of drawing into sculpture. This graphic exploration focused on the design of sigils, magical symbols created from a specific intention or desire, used in occultism and magic to manifest purposes such as protection, attraction, or the sealing of secrets. Sigils function as a pictorial “signature” that is charged with energy to activate. They can take the form of abstract drawings, combinations of letters, or designs that concentrate the will in order to produce a specific result.

The first sigil to make this transition from drawing to sculpture is the Sigil of Virtue. Its design is inspired by the Opposing Action technique, an emotional regulation method belonging to Dialectical Behavior Therapy (DBT). This technique consists of deliberately acting contrary to the impulse generated by an intense emotion, especially when it is not useful or justified, with the aim of modifying its intensity or redirecting it toward a more adaptive response. The sculpture takes the form of a spiral, alluding to inertia, and its name presents virtue as a power capable of channeling the potential of possibilities toward a positive tendency.

This relic maintains an elemental correspondence with fire. Its mantra states: “It is my will that transforms the potential into virtue.” In Traditional Chinese Medicine, vital force is considered to originate in the stomach; This notion inspired the conception of the sacred site that houses the relic: the Valley of the Smoking Altar, a fictional place that combines the landscape of the El Ceboruco volcano and the Mirador Forum of the Huentitán Canyon.

The artist concluded that the sculpture should inhabit its own universe, which sparked the creation of a narrative in which the piece transforms into a powerful relic, emitting the power of virtue. Through video and performance, and employing the visual logic of video game cinematics, the artist presents the journey of a hero who joins a group of priestesses who worship the sigil. Together, they embark on a mission to collect the relic and access its power through a ritual performed collectively.

Credits:
The video was co-directed by Angélica Martínez and Ramiro Ávila. Camera direction and editing were handled by Wycho Mojica, with assistance from Luis Jaime Hernández. The music was composed by Irene and Ramiro Ávila. The costumes were designed by Vico Gutiérrez and Ramiro Ávila. The priestesses were portrayed by Bernardo Agramón, Agustín Arce, Edgar Cobián, Vico Gutiérrez, Miriam Hernández, Natalia Levy, Kumo Prisma, Eduardo Lugo, Montaña Bodega, Olivia Ramírez, Max Ruelas, and Rodrigo Santoscoy.
This project was developed with the support of the Jalisco Program for the Promotion of Artistic Creation and Development (PECDA) 2024.

Acknowledgements:
To all those involved for their support, as well as to Alma Saladin, Angelina Fernández, Charlotte Prisma, Marco Rountree, María Álvarez del Castillo, Michael Peña, Paulina Ascencio, Paulina Martínez, Raul Rebolledo, and Saul Becerra.